Evangélicos canónicos
Estos cuatro evangelios representan dos tradiciones. Los tres primeros (Mateo, Marcos y Lucas) tienen muchas cosas en común, porque dependen de una misma tradición, como veremos más adelante. Se les llama "sinópticos", porque pueden ser leídos en paralelo: "syn" = juntamente; "opsis" = visión. El evangelio de Juan es notablemente diferente a los tres sinópticos. Tanto el trazado como los contenidos y el estilo reflejan un clima y una tradición distintas. No obstante, a pesar de las diferencias, todos ellos narran los comienzos del ministerio de Jesús relacionado con Juan el Bautista, recogen sus enseñanzas y acciones, y terminan con el relato de su muerte y resurrección.
En primer lugar, los evangelios no son pura invención de sus autores, sino que recogen una tradición anterior, transmitida por los discípulos de Jesús en el seno de las comunidades cristianas. Esta fidelidad a la tradición recibida revela un claro interés histórico, aunque su concepción de la historia es distinta a la que tenemos los occidentales del siglo XX.
En segundo lugar, aunque su forma externa es la de una biografía,
en realidad su intención más profunda es de tipo pastoral. Los
evangelios no son sólo la narración de unos acontecimientos históricos,
sino la proclamación del gran acontecimiento de la salvación. Quienes
los escribieron querían fortalecer la fe de sus comunidades y comunicar a
otros un testimonio de fe, basado en una experiencia que había cambiado
radicalmente sus vidas.
Estilo
Es evidente que los evangelios tienen una intencionalidad biográfica, pues el propósito de sus autores fue componer un relato sobre Jesús, contando fielmente lo sucedido (Lc 1,1-4). Pero el criterio que siguieron los evangelistas al componer sus obras fue claramente pastoral. Lucas confiesa que su propósito fue fortalecer la fe de sus lectores (Lc 1,4), y Juan escribió el suyo, "para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo, y gracias a él, tengáis vida eterna"(Jn 20,31). Esta finalidad pastoral hace de los evangelios unos relatos muy particulares. En ellos se mezcla la fidelidad a la historia y a la tradición sobre Jesús con las necesidades de las comunidades cristianas, cuya fe intentan fortalecer.
Evangélicos Apócrifos
Una de las características que mejor distingue a los evangelios canónicos de los apócrifos es el trazado de ambos. Los evangelios canónicos siguen un trazado, que va desde los comienzos del ministerio de Jesús hasta su resurrección. Los evangelios apócrifos, sin embargo, suelen desarrollar una sola etapa o elemento (la infancia de Jesús, sus enseñanzas, etc), porque en muchos casos nacieron para rellenar vacíos en los recuerdos de Jesús y sobre Jesús. Atendiendo a su contenido pueden clasificarse en cuatro grupos:
- Evangelios de la infancia.
- Evangelios de dichos
- Evangelios de la pasión y resurrección
- Diálogos del resucitado
Evangelio de Tomas
El descubrimiento de esta colección de dichos de Jesús sirvió para reforzar, en cierto modo, una hipótesis que los estudiosos de los evangelios habían planteado casi un siglo antes: la existencia de una fuente de dichos que habría sido utilizada por Mateo y Lucas. Antes de que se descubriera el EvTom se tenía constancia de la existencia del género literario ìDichos de los sabiosî tanto en la literatura judía como en la griega. La Misná contiene un tratado que se titula precisamente así (Pirque Abot), en el cual se encuentran reunidos dichos famosos de los antiguos rabinos. En la literatura helenística se conocían las Sentencias de Epicteto, que Diógenes Laercio incluyó al final de su biografía. Se sospechaba que en el Cristianismo antiguo podían haber circulado también colecciones con los dichos de Jesús, y este descubrimiento vino a reforzar esa idea.
El descubrimiento del EvTom resultó aún más interesante por las relaciones de éstos con los dichos de los evangelios canónicos. Aproximadamente dos terceras partes de estos dichos (exactamente setenta y nueve de ellos) tienen paralelo en los sinópticos. Estas coincidencias son mucho mayores cuando se trata de los dichos que sólo Mateo y Lucas poseen en común, es decir en los dichos procedentes de la fuente común a ambos. Estas coincidencias han planteado preguntas apasionantes, y algunos autores han planteado la hipótesis de que el Documento Q, que habría servido de fuente a Mateo y a Lucas, y la versión más antigua del EvTom serían dos versiones de una antiquísima colección de dichos de Jesús.
También ha resultado extremadamente interesante la comparación entre los dichos de los evangelios sinópticos y los de EvTom. Las sorpresas en este campo han sido innumerables, lo mismo que las aportaciones para el estudio de la formación de los evangelios. El EvTom, por ejemplo vino a confirmar una hipótesis que los estudiosos venían proponiendo desde hacía tiempo acerca de las parábolas. A través de un análisis de crítica interna habían llegado a la conclusión de que éstas no contenían en su origen ninguna interpretación alegórica. Pues bien, en EvTom encontramos sin ningún comentario alegórico algunas de las parábolas que en los sinópticos sí lo tienen (p.e. la parábola del sembrador de Mc 4,3-9).
Sin embargo, la comparación con los sinópticos nos platea la cuestión de su fecha de redacción. Aquí los expertos se dividen en dos grupos: el de aquellos que defienden la dependencia con respecto a los sinópticos, y el de quienes sostienen que se trata de una colección anterior e independiente de ellos. La balanza se inclina, no obstante, en la dirección de estos últimos, pues los indicios de dependencia literaria podrían explicarse fácilmente por el influjo que los evangelios canónicos tuvieron una vez que fueron reconocidos como tales. Es fácilmente explicable, que al hacer una nueva copia, o incluso una nueva traducción, se algunos pasajes adoptaran la formulación de los sinópticos. El hecho de no ser un escrito canónico le daba una flexibilidad que también explicaría la inclusión de algunos dichos de carácter gnóstico o la reformulación de otros cuando este evangelio fue utilizado por dichos círculos.
Así pues, en la historia del EvTom podrían distinguirse varias etapas que corresponden a las tres etapas seguidas por la tradición evangélica en su proceso de fijación por escrito:
- Una antigua colección de dichos de Jesús semejante al Documento Q
- Una colección ampliada con elementos de los evangelios canónicos
- Una reelaboración gnóstica a finales del siglo II
- Una versión copta de esta versión gnóstica a finales del siglo IV
Glosario
Gnosticismo
Se trata de una doctrina, según la cual los iniciados no se salvan por la fe en el perdón gracias al sacrificio de Cristo sino que se salvan mediante la gnosis, o conocimiento introspectivo de lo divino, que es un conocimiento superior a la fe. Ni la sola fe ni la muerte de Cristo bastan para salvarse. El ser humano es autónomo para salvarse a sí mismo. El gnosticismo es una mística secreta de la salvación. Se mezclan sincréticamente creencias orientalistas e ideas de la filosofía griega, principalmente platónica. Es una creencia dualista: el bien frente al mal, el espíritu frente a la materia, el ser supremo frente al Demiurgo, el espíritu frente al cuerpo y el alma.
Monacato
El monacato (del griego monachos, persona solitaria) es la adopción de un estilo de vida más o menos ascético dedicado a una religión y sujeto a determinadas reglas en común. En varias religiones se encuentran formas de vida monásticas, aunque sus características varían enormemente entre ellas: budismo, cristianismo, taoísmo, shintoismo, hinduismo e islamismo.
http://www.mercaba.org/FICHAS/
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