"Bernice se corta el pelo" es un retrato de la adolescencia, donde dos primas se conocen y se transforman. Por un lado está Marjorie que es popular y entiende las reglas de juego, y por otro lado esta Bernice que sigue el patrón de conducta enseñado por los adultos y no encuentra la forma de integrarse a sus pares.
A instancias de una mezcla de buena voluntad y crueldad de su prima, Bernice termina cortándose el pelo para demostrarle al resto de su generación cuán distinta es y como es capaz de romper las reglas con el fin de alcanzar la popularidad.
Lo mejor del relato es la forma en que las dos adolescentes son conscientes de que el momento que importa es el "ahora", y que lo digan los adultos con respecto a priorizar el futuro es una gran mentira.
La historia la escriben los que vencen, y salvo excepciones, la adultez termina habitando en los cuerpos de aquellos adolescentes que alguna vez entendieron el valor del presente.
"Así piensan todas las chicas a las que nadie hace caso. ¡Las uvas están verdes! ¡Sarah Hopkins dice que Genevieve, Roberta y yo somos chicas gardenia, adorno de un día! Apuesto a que daría diez años de su vida y su educación europea por ser una chica gardenia y tener a tres o cuatro locos por ella, y que se la arrebataran unos a otros de lo brazos a los pocos pasos de baile"
"Es casi imposible convencer de nada a una persona que ha cumplido los cuarenta. A los dieciocho años las convicciones son montañas desde las que miramos; a los cuarenta y cinco son cavernas en las que nos escondemos. "
Por último Bernice trasciende no solo el molde adulto con el que fue creada, sino también el otro molde, el del patrón de éxito de su época.