A veces entendemos las cosas por oposición, leyendo este articulo me quedaron más claros varios de los principales preceptos cristianos. Es verdad que son incompatibles desde el punto de vista de la pureza teológica (o al menos peligrosos). Pero como creo en que todos los individuos somos distintos y tenemos nuestra propia interpretación de la religión, mientras se hable de amor, de paz y de tolerancia todas las religiones son compatibles para mi.
Concepción de la realidad y el lugar del amor en la existencia
El yoga es incompatible con la espiritualidad cristiana porque es panteísta (Dios es todo y todo es Dios), y sostiene que existe una realidad única y todo lo demás es ilusión o Maya. Si sólo existe una realidad y todo lo demás es ilusorio, no puede haber ninguna relación ni amor. El Centro de la fe Cristiana es la fe en la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas en un solo Dios, el modelo perfecto de relación amorosa. El Cristianismo es todo sobre relaciones con Dios y entre los hombres. “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón con toda tu alma y toda tu mente. Este es el principal y el primer mandamiento. El segundo es semjeante a éste: Amarás al prójimo como a ti mismo” (Mt 22: 37-39).
El hombre como pecador
En el Cristianismo, la cuestión controvertida del pecado como una ofensa contra la Santidad de Dios es inseparable para nuestra fe, porque el pecado es la razón por la que necesitamos un Salvador. La Encarnación, la Vida, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús son para nosotros medios de salvación, es decir, para liberarnos del pecado y de sus consecuencias.
Para los cristianos, la vida espiritual consiste en una relación con Dios que se va haciendo cada vez más profunda con la ayuda de la gracia, en un proceso que ilumina también la relación con nuestros hermanos. La espiritualidad, para la Nueva Era, significa experimentar estados de conciencia dominados por un sentido de armonía y fusión con el Todo. Así, « mística » no se refiere a un encuentro con el Dios trascendente en la plenitud del amor, sino a la experiencia provocada por un volverse sobre sí mismo, un sentimiento exultante de estar en comunión con el universo, de dejar que la propia individualidad se hunda en el gran océano del Ser"
Separación de hombre y de Dios
El Yoga es la religión del anticristo (el hombre que se hace Dios) y por primera vez en la historia está siendo practicada frenéticamente en el mundo occidental y en América.
El deseo de llegar a ser Dios es el primer y el segundo pecado en la historia de la creación según está registrado cronológicamente en las Biblia: “Te decías en tu corazón: El cielo escalaré, encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono; en el monte de la asamblea me sentaré, en lo último del norte. Subiré a las alturas de las nubes, seré igual que el altísimo”(Is 14: 13-14). La filosofía y la práctica del Yoga están basados en la creencia de que el hombre y Dios son uno. Se enseña a poner el énfasis en uno mismo en lugar de en el Único y Verdadero Dios. Se anima a los que participan a buscar las respuestas a los problemas y cuestiones de la vida en su mente y en su conciencia en vez de buscar soluciones en la Palabra de Dios a través del Espíritu Santo, como sucede en el cristianismo.
A diferencia del Yoga, el Cristianismo ve la redención como un regalo gratuito que sólo puede ser recibido y nunca ganado o alcanzado a través del propio esfuerzo o con obras. Esto es por lo que a los que practican yoga sólo por razones de salud física o mental son en el fondo víctimas de un juego de confianza. Se les promete una mejor salud y pocos de ellos sospechan que el objetivo del yoga es destruirles como individuos. Como comentan las autoridades en yoga Feuerstein y Miller, el yoga trae consigo “un progresivo desmantelamiento de la personalidad humana que termina en una abolición completa. Con cada paso del yoga (anga), lo que llamamos ‘hombre’ es demolido un poco más. (593:8).
De modo que el contexto real que define al yoga está desviado radicalmente de la percepción cristiana de la realidad, por medio de la cual el creyente en Cristo debe reconocer ciertamente que: (a) él es, realmente, una creación única de Dios, (b) ni el hombre ni el universo creados son divinos, y (c) la finalidad de esta vida es el crecimiento en la propia relación con un Creador personal, amoroso y divino que, aunque eternamente distinto de lo que ha creado, nos convoca a entrar en Su compañía. La discrepancia entre estas dos visiones no puede ser más grande.
Otra buena fuente para obtener datos como respuesta a la pregunta de si Yoga y Cristianismo se toleran o soportan mutuamente, son los libros del Padre Déchanet, monje benedictino, que como propagandista entusiasta del Yoga escribió un libro titulado "Christian Yoga". Todos los grandes yoguis creen en sí mismos como en un dios, o como una parte de la deidad: lo impronunciable, lo inexplicable. Pero la mayoría de ellos también adoran a Shiva o a Krishna, o a otros dioses del panteón hindú. Su pensamiento esta lleno de una doble polaridad: el juego santo del Yoga se desarrolla en ellos a dos niveles. El primero es el de lo absoluto, lo abstracto, el puro e indivisible "Uno"; el segundo es el de lo relativo: la revelación de lo múltiple.
Relación con la mundo terrenal
Pero estas formas erróneas, donde quiera que surjan, pueden ser diagnosticadas de modo muy sencillo. La meditación cristiana busca captar, en las obras salvíficas de Dios, en Cristo -Verbo Encarnado- y en el don de su Espíritu, la profundidad divina, que allí se revela siempre a través de la dimensión humano-terrena. Por el contrario, en aquellos métodos de meditación, incluso cuando se parte de palabras y hechos de Jesús, se busca prescindir lo más posible de lo que es terreno, sensible y conceptualmente limitado, para subir o sumergirse en la esfera de lo divino, que, en cuanto tal, no es ni terrestre, si sensible, ni conceptualizable[10]. Esta tendencia, presente ya en la tardía religiosidad griega -sobre todo en el 'neoplatonismo'-, se vuelve a encontrar en la base de la inspiración religiosa de muchos pueblos, enseguida que reconocen el carácter precario de sus representaciones de lo divino y de sus tentativas de acercarse a él.
En su libro “Yoga como método de liberación”, Moti Lal Pandit observa que (como en el budismo) “ el objeto del yoga es realizar la libración de la condición humana. Para lograr esta liberación, han sido concebidos diversos métodos psicológicos, físicos, mentales y místicos. Todos estos métodos son antisociales (a veces antihumanos) en los que el yoga prescribe una forma de vida que dice: esta vida mortal no vale la pena vivirla." (595:41) .
Relación con el cuerpo
Por medio de la relajación corporal y relajación del alma y el "dominio" de ambos, se intenta llegar a la relajación y liberación del espíritu humano. El gran objetivo es: el conocimiento de uno mismo.
El Dios de la Biblia, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, también habla del espíritu, del alma y del cuerpo -resumiendo, a veces, alma y cuerpo en la palabra: carne, y de la liberación del espíritu humano.
Sin embargo, la Biblia nos muestra que Dios hace una profunda diferencia entre carne y espíritu; que las fuentes de las que ellos se alimentan son enemigas entre sí. Por lo cual, tanto su juicio como lo que producen, se opondrán diametralmente.
Mientras el Yoga nos enseña que, mediante la relajación y el dominio del cuerpo y del alma, el espíritu puede ser liberado para el conocimiento de sí mismo, Dios nos enseña lo diametralmente opuesto: Teniendo por muerta la carne en la muerte de Jesús, el espíritu es liberado de la cárcel del alma y cuerpo, y el Espíritu de Dios viene a morar en nosotros.
Esto tiene su repercusión en todos los aspectos y partes de la vida.
Romanos 8: 10-11: "Pero si Cristo está en nosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de Aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros".Otros argumentos Cristianos contra el Yoga
Por ejemplo, en el caso del Yoga Kundalini, los síntomas de enfermedad mental y de demonización son redefinidos de forma gratuita como manifestaciones de “mayor elevación” o conciencia de lo divino. Así que, no hay que cuestionar o temer el kundalini sino someterse a el y confiar sin reservas ya que es de hecho parte de la eterna sabiduría de la transformación evolutiva que es mucho más sabia que nosotros mismos.
Aún prescindiendo de todos los demás peligros, es incomprensible que la religión, que ha sumido a un inmenso país como la India en ignorancia, idolatría, demonismo y sobre todo en una pobreza que clama al cielo, pueda ejercer poder de atracción sobre miembros de una sociedad (la occidental), que se ha hecho mucho más próspera dichosa y libre por la abjuración del paganismo y la recepción de la fe cristiana.
¿Por qué habríamos de estar "celosos" de los trasfondos espirituales del pueblo de la India, cuando la historia claramente muestra que el Hinduismo (con su sistema de castas, en el que el paria es considerado por el Brahman aun menos que un perro, y donde impera de modo crónico la insuficiencia alimentaría, mientras las vacas sagradas, sin ser molestadas, pueden pisotear las escasas cosechas) ha precipitado a este país en un abismo de desdicha e infortunio?
Conclusión
Desde un principio los profetas de Israel como también Jesús y sus apóstoles se opusieron firmemente a la conocida como reconciliación y luego mezcla o fusión- de dioses y religiones con el Dios de Israel. Nuestro tiempo muestra este también fenómeno -llamado sincretismo-, de un modo muy acusado. Cuando intentamos combinar Yoga y Cristianismo, vamos a parar así mismo a estas tendencias sincretistas (a lo cual ahora también se le llama diálogo). Al yogui cristiano se le aconseja pensar en Jesús al leer el conocido manual de Yoga "The Geeta", traducido del original sánscrito y ciertamente en la lectura de este pasaje: "Con paz en el corazón y sin temor, atento a su voto de celibato, con el espíritu bajo control y dirigido a Mi, conviene que el estudiante de Yoga se libere de sí mismo y se dirija hacia Mi".
Colosenses 3: 1-4: "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria".
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